Gabriel Bernal Granados escribe sobre esta obra: «La música y la imagen –o el respiro y la visión, como quería la escritora española María Zambrano– son las columnas en que reposa la arquitectura de El cielo, esto es, el espacio poético que Lumbreras ha elegido para levantar el muro de una experiencia que asume la posibilidad del presente como aspiración sensual rumbo al sosegado misterio de la forma».