En 2024 , Gisèle Pelicot emocio nó a mill one s de personas co n su vale ntía y dig nidad al renunciar a su derecho al anonimat o en el juicio contra su marido y los cincuen ta homb res acu sados de ag redirla sexualme nte. Su proclam a para que la vergüe nza cam bie de bando ha visibiliz ado la banalizac ión y la estructuralidad de la violencia sexual y el pac to de silencio de la soci edad, y ha aho ndado el debate del consentimiento y una de sus ramificacione s más compleja s: la su misión químic a. Ho y, Pelicot escribe su versió n de los hecho s como un brindis a la vida : «Q uiero co nta r mi historia con mis propias palabras. E spero trans mitir un mensaje de fortaleza y val entía a todos aquell os que se ven sometidos a terribles adversid ades . Que nunc a sien tan vergüenza y qu e, co n el tiemp o, vuelva n a ap rende r a disfrutar de la vida y encuentren paz» .