Con una prosa intensa y evocadora, Cristina Cerrada ofrece un retrato estremecedor sobre la vida en el exilio, la pérdida, la resistencia y la búsqueda de identidad en medio de la violencia y la alienación. La obra se narra a través de los ojos de Heda y su familia, quienes tuvieron que huir de su país sumido en guerra y buscan un nuevo hogar en Europa. Estos personajes se van abriendo camino en un lugar desconocido que revive viejas heridas y recuerda a la vida que ya no tuvieron. La obra invita a reflexionar sobre las cicatrices invisibles del exilio y la compleja realidad de quienes se ven obligados a reconstruir sus vidas lejos de su tierra natal.