El desasosiego de los ejecutivos no es ninguna tontería! Y os hace comportaros de forma extraña. Tenéis mujer, hijo, coche, buey, vaca, cerdo, tele… y os largáis de repente. Todo porque dos graciosos intentan agujerearos a balazos vuestra hermosa barriga de jefe. Y ni tan siquiera sabéis por qué.