´´Compleja tarea la de indagar o asir a la que fue por el aire, la que vivió, huyó y regresó a un desierto, y fundó en palabra lo abstracto, no sólo lo etéreo. Descubrir a Irma Cuña se parece al intento de recoger los hilos que se desprenden del diente de león y flotan, se escapan de la mano, intangibles.´´ Del prólogo de Irene Gruss, esta descripción nos acerca a la poetisa, contradictoria por definición, pero creadora de una espléndida poesía: un regalo para el alma.