La poesía de Morales, que no deja de interrogarse sobre el oficio poético, evoca la tensión y el desgarramiento entre el desamparo de la soledad y la muerte y el cántico celebratorio que expresa la gioia, la alegría de estar vivo. En sus versos hay una musicalidad que abreva en los quiebres rítmicos del bebop y en la repetición que se despliega en un verso de largo aliento.