En este trabajo se aborda una crítica a las morales formales desde un principio material o de contenido con pretensión de universalidad. El principio de factibilidad ética permite que el cumplimiento del acto tenga pretensión de bondad. Desde la imposibilidad de que dicho acto pueda tener perfección acabada, se descubren los que «sufren» la imposibilidad de vivir, el hecho de ser excluidos. Se trata de las víctimas. Desde ellas comienza el discurso de la Ética de la Liberación, en su nivel negativo material y en el principio discursivo crítico, lo que culmina en el principio crítico negativo de la factibilidad: el principio-liberación que inspira transformaciones con pretensión de justicia.