El cielo, el purgatorio y el infierno han sido mucho más que destinos del alma en la creencia religiosa. En este ensayo de largo aliento, Rafael Tamayo nos entrega una reflexión lúcida que devela cómo, a lo largo de la historia, las representaciones de la escatología católica han sido poderosos mecanismos de influencia que trascendieron los templos y entraron de lleno en las estructuras de la vida social y política. En América Latina, las promesas de salvación y los temores del castigo eterno contribuyeron a moldear identidades nacionales y proyectos de Estado. El caso colombiano resulta revelador, pues durante la Regeneración de finales del siglo XIX, la alianza entre la Iglesia y el Estado consolidó un orden confesional que tuvo profundas consecuencias sobre la educación, la familia, las libertades y las formas de control social. Esta historia invita a descubrir cómo las creencias sobre el más allá ayudaron a construir el mundo terrenal que aún hoy nos rodea.