Ante nosotros, una fachada en apariencia anodina: el número 209 de la rue Saint-Maur, en París. Sin embargo, desde la década de 1850 hasta nuestros días, entre sus paredes se han gestado amores, amistades y tragedias; se han sucedido generaciones de niños, artesanos y trabajadores, inmigrantes del este o del sur de Europa. Allí, lo ordinario de la vida cotidiana se ha codeado con lo extraordinario y lo más violento de la Historia del siglo XX, desde las barricadas de la Revolución de 1848 y los enfrentamientos de la Comuna de París hasta las peores horas de la redada del Vélodrome d’Hiver, en 1942, que se saldó con la deportación de cincuenta y dos de sus habitantes.