Durante las vacaciones María Fernanda descubre que su abuela no sabe leer pero, además, que hay un secreto que ha distanciado a los abuelos. Una carta inesperada será el detonante para que la protagonista asuma el reto de enseñar a leer a la abuela y juntar a los abuelos, en una solución que le traerá ciertas dificultades pero también una hermosa leccción.